El audaz golpe a una familia en la localidad de Ranchillos, al este de la provincia, provocó una fuerte repercusión por sus características y porque, según trascendidos, los agentes sólo hicieron cinco disparos cuando enfrentaron a los ladrones y se quedaron sin balas. "Debo destacar el accionar de los policías por la forma en que actuaron y se expusieron. Seguramente se quedaron sin municiones debido al fuerte enfrentamiento", señaló el subjefe de la Policía Luis Pedraza.
De acuerdo al comisario, cada agente tiene entre uno y dos cargadores, y la cantidad de balas depende del arma. Si se trata de una pistola nueve milímetros, cada cargador tiene 13 municiones. Si es una 11,25, posee siete. "Ya se abrió la investigación para saber qué sucedió en este caso y por qué trascendió que los hombres se quedaron sn carga. Y en cuanto a la falta de auto, es verdad que ese día no había móvil porque se encuentra en reparación, debido a que se trata de una zona rural y sufre problemas a menudo", dijo.
En cuanto al hecho delictivo, señaló que para dilucidarlo trabajan la Brigada Este y Dirección General de Investigaciones. El asalto se produjo el último sábado, alrededor de las 3, en el paraje El
Empalme, a seis kilómetros del casco urbano de Ranchillos. Allí viven los
Isa, propietarios de la empresa de colectivos que cubre el trayecto
entre esa zona y la capital provincial. LA GACETA ©